Entrevista en Periódico Sierra Madrileña

El día 30 de Abril de 2005, Javier García del Periódico Sierra Madrileña, hizo una entrevista a Miguel con ocasión de su disco 60mp3


Miguel Ríos, músico: «Son las canciones que tocaría en un concierto»
«Un trabajo tan arduo e inabarcable se reduce físicamente a un pequeño montón de plástico»,
reflexiona
 
Los sonidos e imágenes de su larga carrera musical están encerrados en los 3 cedés y un DVD que Miguel Ríos lanza este martes para celebrar cuatro décadas y media sobre los escenarios, con el título '45 canciones esenciales'. Las elegidas por el rockero granadino proceden de una docena de discos.

 

-Al margen de esta selección ¿hay algún disco más que tenga un especial sentido para usted?

 

-Hombre, al reducir a doce los trabajos de Hércules, algo se queda en la carretera... pero, al ver la antología audiovisual que acompaña estas 45 canciones esenciales, me gustaría hablar de un concierto que aparece en ella y que yo no había vuelto a ver desde que lo emitieron en la tele, el 'Rock en el ruedo' de 1985 en las Ventas de Madrid. Desde la perspectiva que da la memoria, la documentación y la cuesta de la vida, 22 años después de aquella gira, quiero escoger ese concierto como mi spot, como mi momento estelar, como mi pico más alto. ¿Por qué? Porque nadie en el mundo había actuado antes que yo en el centro del ruedo con 14 toneladas de equipo encima de mi cabeza sostenido por un gato hidráulico a 12 metros del suelo. Y porque en el centro del ruedo la energía es circular y gira como en los tornados...

 

-Durante un cierto tiempo se dedicó a hacer grabaciones digamos que 'especiales': Big Band, Weill, latinos ¿no le motivaba el formato convencional?

 

 

-La ventaja de la versatilidad en las largas carreras te puede dar lujos insospechados. La motivación de probar algo nuevo pero sin dejar de ser yo me ha empujado a probar otras expresiones musicales. La experiencia Weill con Ana Belén, Josep Pons y la Orquesta Ciudad de Granada fue extraordinaria. Lo del Big Band Ríos y Las estrellas del rock latino y sus hologramas los considero discos más dentro de mi carrera habitual.

 

-Y hablando de formatos: ha pasado por el 'sencillo', EP, LP, casette, cedé ¿Cuál piensa que va a ser el envase inminente de la música?

 

-Pues no lo sé. Al repasar las canciones para esta recopilación, y después de oír aproximadamente el 90% de mi repertorio, mi primera conclusión es que un trabajo de 45 años tan arduo e inabarcable como lo recuerdo, se reduce físicamente a un pequeño montón de plástico. Vanidad de vanidades... La segunda es la utilidad, al menos para mí, de comprobar mi evolución y mis altibajos como cantante de rock y otras disciplinas artísticas, y, al mismo tiempo, el desarrollo de la industria discográfica y el avance de la tecnología del sonido. Empecé a grabar en magnetofones de una pista y ahora puedo escribir mis canciones por Internet. El próximo formato es el no formato. O el formato binario. Un mundo virtual donde lo intangible de la música se convierte en ceros y unos, materializándose en los ordenadores de quienes elijan esa canción. La cuestión es cómo se vive de eso. Pero, ventajas de la edad tardía, eso es otra historia.

 

-Se ha desentendido de algunas de sus reediciones, muchas de ellas de presentación lamentable. En esta ocasión ¿ha participado en la selección y edición de la antología?

 

-La verdad es que esta es la segunda vez que intervengo en una recopilación de mi música. La primera, 'Así que pasen 30 años', es de 1992 y fue mi último trabajo para Polygram. Si intervengo en esta es porque puedo aportar temas que pertenecen a mis últimos trabajos y porque me apetecía pasar la prueba de escucharme y verme en mis diferentes edades. Para la gente que me ha seguido, para mis mecenas y para la gente que compra discos, esta entrega puede significar un acercamiento guiado y casi cronológico a mis 'canciones esenciales', esas que tocaría en un concierto. En cuanto al hecho recopilatorio en sí, no sólo me he desentendido sino que he atacado los burdos acoplamientos de la industria del disco con un material que si es legalmente es suyo, moralmente también es de sus creadores. Hubiera sido muy fácil, aunque sólo fuese por respeto a sus clientes y a nuestro trabajo, contar con nosotros cada vez que reeditaran nuestros discos. Sólo así hubiéramos podido defenderlos.

 

-En los últimos años se le ha visto también muy activo en términos sociales y hasta políticos. ¿Estos tiempos obligaban de nuevo a la militancia cívica?

 

-Desde mi punto de vista, sí. Es más, mi única militancia seria es civil.

 

-Aute decía el otro día que socialmente «estamos llegando a las más altas cotas de la pornografía ética». ¿Vamos bien ?

 

-Es evidente que, excepto para los generadores de esta pornografía, la humanidad se enfrenta al reto crucial de pararle los pies a un sistema que se pudre ante los ojos de quienes creemos que otro mundo es posible. Sólo hay que actuar. Ya.

 

-Acaba de realizar un programa para televisión. Viendo la parrilla, ¿se sintió una excepción?

 

-El 'Buenas noches, bienvenidos' ha funcionado muy bien y me lo he pasado genial haciéndolo, pero este tipo de series ya eran excepción antes de escribir la anterior en 1993. El deterioro de la tele es dramático, y lo de los telespectadores, tragicómico. Resulta que se ponen a ver bazofia cuando, en el peor de los casos, pueden apagar la tele y dedicarse a vivir. Y la televisión pública, el medio más desaprovechado en la tarea de concienciar a la sociedad civil de la bondad de la ética, de la educación y del talento creativo.

 

-Hace cuatro años dijo que Zapatero había tenido los primeros cinco minutos más brillantes de ningún otro presidente de gobierno. Camino de las nuevas elecciones, ¿fueron 5 ó 5.000?

 

-Zapatero dijo aquella noche en la tele 'No os fallaré', una promesa difícil de cumplir con el principal partido de la oposición boicoteando sistemáticamente todas sus iniciativas, incluso después de ser sancionadas en las Cortes. Ha sido una legislatura muy agria y repleta de bajonazos. La derecha política de este país no sabe hacer oposición y usa su vieja experiencia para desestabilizar.

 

-Van pasado los años y ¿tras '60 mp3' qué?

 

-Como bluesman soy joven, ya veremos...