El rey del rock patrio se despide de la carretera

ADN / ANA LÓPEZ-VARELA / 26.05.2010


miguel rios adn.jpg

Respondía por Mike Ríos, Rey del Twist, y tenía 17 años. Cuando en 1962 grabó su primer disco marcó también la génesis del rock español.



Medio siglo después y a sus 65 años, Miguel Ríos (Granada, 1944) se despedirá de la carretera con tres grandes conciertos en su ciudad natal, Madrid y Barcelona. "Dejo los escenarios para no dar gato por liebre, quería hacerlo estando en buena forma. Ma atraía la idea de 50 años para cerrar un ciclo".

 

Un retiro que, para quien lo ha visto tocar en el último año, parece apresurado. ¿Ni siquiera grabará más discos? El cantante sonríe pícaramente ante la pregunta. "Los discos dejarán de existir dentro de poco, al menos como soporte. Haré canciones. Esa es otra de las cosas por las que no siento un gran atractivo por la industria. No existe tal y como yo la he conocido. Era algo tangible. Había despachos, tenías tus royalties, te pagaban. Ahora eso se está diluyendo y creo que es un negocio para gente más joven. Evidentemente de lo que me retiro es de las giras".

 

Habla con pasión de Bye bye Ríos Rock hasta el final, el que será su último concierto, y sabe que lo echará de menos. "Lo que mata las ganas y la espontaneidad no son las giras sino los años. Yo estoy loco por hacer estos conciertos. De hecho cuando no estoy en gira siempre que pasa alguien por Granada, Joaquín (Sabina), Manolo García, los amiguetes, me llaman para hacer un par de temas con ellos y voy encantado. El asunto está más en que el rock es una cuestión de energía y yo me doy cuenta de que la pila se va acabando".

 

Una energía con la que empezó tocando por mil pesetas por día. "Era pasta. Hablamos del año 62 y la pensión mensual me costaba unas 500 pesetas, incluso podía mandar dinero a mi madre. Fue en Gijón en la sala de fiestas de un hotel. También recuerdo mi primera vez en Madrid, en el Circo Price. Ese tipo de memoria es de una fidelidad increíble. Recuerdo el 90% de los músicos con los que he tocado en estos 50 años".

 

Vida en la carretera

 

Ríos tiene claro el mejor concierto de su vida hasta el momento. "El Rock en el Ruedo de las Ventas, con aquel escenario redondo del centro de la plaza". Y lo que se lleva. "Estoy satisfecho de haber crecido en la música más allá de lo esperado. Empecé cantando versiones de canciones y teníamos que conseguir que el castellano tuviera swing, algo difícil en un lenguaje que es un poco ortopédico para el rock. Después fue empezar a componer, diseñar grandes giras...".

 

Cinco décadas de rock que le han convertido en referente. "Yo me he distanciado mucho de la fama. Me gusta cultivar el cariño, estar no desde el pedestal sino con la gente. Me he cuidado de tener amigos en la profesión y entre mis músicos, de los que soy deudor pues no soy un gran músico y compongo rudimentariamente".

 

No pensaba que la suya sería una carrera larga. "Creía que el rock sería una moda que tenía una fecha de caducidad. Por eso no guardo casi nada de mis inicios. Viajaba mucho, mis cosas se iban quedando en casa de un amigo, de una novia. Esa sensación de que era algo provisional lo ha hecho más bonito. No hubiera sido tan romántico. Hubiera sido más un oficio que una aventura".

 

GIRA DE DESPEDIDA

 

Directos en Granada, Madrid y Barcelona

 

Los conciertos de despedida -Granada, 17 de septiembre; Barcelona, día 4 de noviembre; y Madrid, día 6 - serán especiales. "Hemos hecho un tema nuevo ('Bye, bye, Ríos'), y creo que nos dará tiempo a hacer un par más. Repasaremos los temas más conocidos y, al menos, a Granada vendrán muchos amigos a cantar. Será una banda grande, con metales, muy soul. A lo Ottis Redding. Y tengo muchas ganas. Vamos a cuidarlo mucho y se grabará un disco-DVD".